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Las profundas fallas y
contradicciones que existen en la democracia son inherentes a ese
sistema politico, forman parte intrinseca de su constitucion. No
irrumpieron recien ahora, en las ultimas decadas, como puede parecer
a simple vista. Lo que observamos en el presente es la exacerbacion
de esos errores, perfeccionados al maximo por sus practicantes
contemporaneos, que no midieron esfuerzos para transformar a los
paises democraticos en islas de hipocresia, cercadas por todos lados
por el oceano de lava de la corrupcion.
Cuando el ideal democratico comenzo a ganar
cuerpo en Grecia, alrededor del 508 a. C., se observo un fenomeno
curioso: cuanto mas agraciado con el don de la oratoria era un
politico, mas posibilidades de ascender en la valoracion del pueblo y
tanto mas rapido se destacaba en la "Asamblea de los Ciudadanos", el
equivalente de la epoca al congreso de hoy. Si lo que era dicho tenia
o no valor, era irrelevante, lo que realmente importaba era hablar
bien. Solo asi les fue posible a los verborragicos democratas de aquel
tiempo, ya lo suficientemente corrompidos, condenar a muerte al sabio
Socrates, apoyados solo en argumentos incoherentes de un palabreado
hueco. Estaba inaugurado el primer crimen de bulto encubierto por el
omnipresente escudo democratico.
Haciendo referencia a aquella epoca, un
historiador (*) afirmo textualmente: "Parecia como si no existiera en
Atenas un partido en el cual un hombre que no quisiera renunciar a los
principios eticos pudiese integrarse" ¿Resulta familiar, no? Pero no
es solo eso. Era casi imposible decidir cualquier cosa en la Asamblea
de los Ciudadanos, pues los integrantes frecuentemente dejaban de
comparecer al plenario... Se ausentaban para poder cuidar de sus
asuntos personales...
La democracia es una de las excrecencias
producidas por la continua e irrefrenable decadencia humana, que viene
desde hace milenios. El hecho de que su origen sea tan antiguo,
demuestra solo que ya en aquella epoca la mayor parte de la humanidad
vivia en forma contraria a determinadas leyes que rigen al mundo, o
leyes naturales.
Todo lo que esta edificado en contraposicion a
esas leyes naturales no tiene posibilidad de mantenerse. Dura un
cierto tiempo y se desintegra, por efecto automatico de esas mismas
leyes. Para quien las conoce no es tan dificil hacer previsiones, que
tienen que cumplirse indefectiblemente, mas tarde o mas temprano.
En otras epocas, cuando la humanidad todavia
vivia integrada a esas leyes, los regimenes de gobierno tambien eran
diferentes. En Caldea, en Saba e incluso mas recientemente en el
Imperio Inca, estaba en vigor el verdadero arte de gobernar. Se podria
llamar a esos regimenes de autocracias, a pesar de las diferencias
fundamentales con relacion al concepto que se tiene hoy en dia de esa
forma de gobierno.
En primer lugar, la autocracia de aquellos
tiempos no era el "regimen del mas fuerte", sino el "regimen del mas
sabio". Y el mas sabio era aquel que mejor comprendia las leyes de la
vida y quien se encontraba mas desarrollado espiritualmente. Los
dirigentes eran personas que ya nacian predestinadas para gobernar.
Traian consigo un sentido incorruptible de la verdadera justicia y,
con una vision mas amplia que la de los demas, estaban aptos para
reconocer en que forma deberian conducir al pueblo, para que este
alcanzara su maximo desarrollo espiritual y terrenal. Una manera de
gobernar que el ser humano de hoy ni siquiera consigue imaginar,
prefiriendo clasificarla como fantasia...
La reaccion que sentimos de inmediato ante esas
palabras es bien natural, pues estamos absolutamente convencidos de la
capacidad humana para resolver los problemas creados por la propia
humanidad. Solamente cuando todo lo que este errado se agote, en un
completo e indisimulable malogro, es que la humildad sera
redescubierta. Y solo con la humildad como antorcha podra ser
encontrado el camino de regreso al modo correcto de vida en todos los
sentidos.
A los que prefieren tildar de utopica la forma de
gobierno indicada, digo que tiene absoluta razon. Realmente es una
utopia para a epoca presente. En el suelo resecado de la politica
actual jamas podria florecer algo bello y util. Primero ese suelo
deberia ser completamente libre de hierbas daninas y de espinas
venenosas, plantados y tratados cuidadosamente por la legion de malos
jardineros de la politica, tan orgullosos de su trabajo.
Los pueblos mencionados reconocian con gratitud
la sabiduria de sus gobernantes y, por eso, seguian al pie de la
letra, confiados, las directivas del gobierno. Se integraban
naturalmente en castas sociales; no unas sobre otras, sino unas
junto a otras. No habia, evidentemente, ningun tipo de opresion,
sino que todas las castas, de la mas alta a la mas baja, eran
consideradas en forma pareja, pues el bien del pais y del pueblo
dependia del trabajo conjunto y armonioso de todas ellas, segun la
capacidad de cada uno. Las castas se formaban de acuerdo a la madurez
espiritual de las personas. La mas elevada estaba formada por los
sabios.
Podriamos hacer una analogia de este tipo de
gobierno con una nave que navega en el oceano. La seguridad y la
tranquilidad del viaje dependen de la actuacion sincronizada de todos
los miembros de la tripulacion. El capitan de la nave tiene la mision
de llevarla con seguridad a un buen puerto, pues el es quien esta
mejor capacitado para esto y desde su puesto de observacion tiene la
mas amplia vision de los hechos. Tambien a el le compete dar las
directivas correctas en caso de aproximacion de tempestades peligrosas,
que puedan poner en riesgo el destino final del viaje. Quienes
trabajan en cubierta, en la sala de maquinas y en la manutencion de la
embarcacion no tienen la vision del comandante, pero confian en el
totalmente y trabajan con esmero para que los motores funcionen bien y
el timon se mantenga firme. De esta forma, sin su importante trabajo,
el viaje tampoco llegaria a buen termino.
La nave es la nacion; el viaje es la vida
terrena, que debe estar volcada hacia la elevacion espiritual y el
progreso terrenal; las tempestades son todos los peligros que amenazan
el curso del viaje, como el surgimiento de formas de vida falsas,
doctrinas religiosas y filosoficas impregnadas de mentiras, de
comodismo, de falta de vigilancia espiritual y terrena, etc.; el
capitan es el sabio dirigente que, destacandose espiritualmente de los
demas, indica con energia y justicia el rumbo a seguir; los otros
miembros de la tripulacion, que tienen diferentes funciones a bordo,
constituyen las castas que se forman automaticamente de acuerdo con
las capacidades y el desarrollo interior de cada uno.
No hay actualmente sobre la Tierra ningun resto
de regimen de gobierno que se aproxime, siquiera, a la forma como era
ejercido en aquellos tiempos. En realidad, hoy ningun pueblo merece
ser gobernado asi, sino al contrario, solo por esa clase descalificada
de politicos profesionales, que no ven mas alla de sus intereses
personales.
Pero tambien eso es un efecto retroactivo de la
propia actuacion de los pueblos, mucho mas interesados en derechos que
en deberes. Es literalmente cierto cuando se dice que cada pueblo
tiene el gobierno que se merece, lo cual no significa que solo sucede
como consecuencia de los resultados electorales. La verdadera causa es
mucho mas profunda, pues cogemos en el presente los frutos venenosos
que sembramos en otros tiempos.
(*) "Platao
- Vida e Obra". Comentario del consultor Jose Americo
Motta Pessanha.
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